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Al
concluir la temporada con el ascenso de
los dos equipos del Tenerife CajaCanarias a la
me-jor categoría del atletismo nacional, la llamada
División de Honor, y con el
título de campeonas y subcampeones de España,
quiero agradecer a todos los que han hecho
posible realizar este sueño, incluyendo el
apoyo incondicional de los clubes asociados
que confirman que el Tenerife CajaCanarias es
el máximo exponente del atle-tismo isleño.
También es mi deseo hacer llegar palabras de
agradecimiento a todos los atletas y a sus respectivos
entrenadores porque han brillado a lo largo
del curso, incluso, estrenán-dose muchos de
ellos como internacionales y o-tros
consagrándose como tales. Como no, es-pecial
mención a Mario Pestano, nuestro
repre-sentante en las Olimpiadas de Pekín.
Al empezar esta nueva temporada, 2008/2009,
les transmito la bienvenida a todas las nuevas
incorporaciones y una vez más, a todos los que
han renovado y siguen depositando su
confian-za en este club deportivo. |
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Esta familia, también
llamada Club de Atletismo Tenerife
CajaCanarias, se esfuerza cada día en sacar
adelante el proyecto, dedicándole tiempo y
horas de trabajo con un entusiasmo y
profesionalidad envidiable. Esperemos no
defraudar y mantener, como objetivo
prioritario, el consolidar a los dos conjuntos
en División de Honor, sin dejar de unir los
lazos de humanidad y familiaridad de todos.
De todos es sabido de que éste es un club
millonario, y cierto que lo es, pero en ilu-sión,
trabajo, compromiso, profesionalidad y por el
amor a las cosas bien hechas, compartidas y
entendidas.
Y una vez más, me faltan palabras para
expresar lo que siento como presidente del
club al tener el apoyo de nuestros máximos
sponsors, el del Excelentísimo Cabildo de
Tenerife y el de nuestra casa, la de todos los
canarios, CajaCanarias.
Para finalizar, me gustaría decir y que
digamos la verdad en la cara y no mentir pa-ra
ganar privilegios ni aplausos, que tengamos
éxitos sin quitarnos la humildad, y que si
tenemos humildad, no quitarnos la dignidad.
Vamos a no acusar a nuestros
adversarios, ni tacharlos de traidores aunque
no compartan nuestro criterio. Vamos a no
embriagarnos en el éxito cuando lo alcancemos,
ni tampoco desesperarnos en el fracaso, más
bien debemos recordar el fracaso porque esa es
la prueba que an-tecede al éxito. Debemos ser
tolerantes y no tener deseos de venganza
porque aquellos que la utilizan, manifiestan
su debilidad. Y si alguien nos hace o nos
quiere hacer daño, nosotros, en vez de buscar
la venganza, nos daremos fuerzas pidiendo que
se le perdone, porque en realidad no sabe lo
que hace.
De todo corazón, feliz temporada.
Javier Sabina
Rodríguez
Presidente del C.A. Tenerife CajaCanarias |